CAPÍTULO 21: La Reconquista II
KONOHA: Preparados, listos
22 de Noviembre, 2011 03.00h
Montañas del Shodai, Refugio de Danzo
El viento se erizaba sobre los árboles que cubrían la entrada al Refugió de Danzo. La madrugada se presentaba fría y tormentosa, pero no sería un gran inconveniente para los secuaces del viejo. Debían deshacerse de todas las pruebas y si finalmente llovía, eso les ayudaría a borrar todo tipo de rastros.
Tras la puerta de entrada al cuartel, medio entornada, se podía distinguir un gran grupo de ANBU reunidos y las voces de varios de ellos debatiendo. Un grupo de grullas presidían la reunión y daban órdenes a sus demás compañeros:
Debemos llevar el cuerpo de Danzo al laboratorio de Orochimaru. Allí nos espera Kabuto para deshacernos de los restos mortales. El grupo 2 es el encargado de trasladar las pertenencias al nuevo refugio. Las cosas de valor tienen preferencia. Los demás debéis eliminar cualquier rastro o indicio que nos pueda asociar a Danzo o a sus planes de desfalco. Esta noche debe arder la cueva decía el líder del escuadrón de grullas.
Súbitamente, un fuerte trueno sacudió el interior del recinto. Todos los presentes se giraron para comprobar de donde procedía y pudieron verle:
¿Arder? Aquí no va a arder nada comentó una voz varonil.
¿Qué quieres? Ya no eres bien recibido en este lugar le increpó el líder.
¿Crees que me importa cómo me recibáis? y de repente un haz de luz colmó el lugar, seguido del chasquido de un segundo trueno. Se avecina una fuerte tormenta
Tú la estás provocando replicó otra de las grullas.
Basta de charlas atajó su acompañante . Sois una piara de incompetentes inútiles, imbéciles. Manteneros no sólo me cuesta dolores de cabeza, sino que también me cuesta dinero. Y ¿sabéis? No estoy dispuesta a pagar ni un céntimo más.
¡Cállate, puta zorra! ¡Tú no pagas nada de mi comida! voceó un ANBU.
Repentinamente, un haz blanco voló hacia el ninja, rodeando su cuello y rebanándoselo.
¿Alguien más? preguntó satírica.
Los ANBU se dispersaron en el interior del bosque y los rodearon. Las Grullas se desvaneció con el cadáver del viejo y tras ellos, el escuadrón 2 se encerró en el interior de la cueva para deshacerse de las pruebas. Los demás debían entretener a sus enemigos, antes de que la información pudiese llegar más allá de sus fronteras.
¿Creéis que un grupo tan reducido como vosotros va a poder mermar nuestros ataques? No teníamos intención de luchar, pero si es lo que estáis buscando, no tenemos inconveniente. Adelante Konan. dijo Pain, tras desplegar una gran masa de niebla contra sus adversarios.
Pronto la sangre llegaría al río Shodai.
22 de Noviembre, 2011 03.30h
Konoha, Pasadizos del Clan Hyuuga Yamanaka
El Hokage casi había logrado su objetivo. Se desplazaba por los pasadizos secretos de Konoha, intentando llegar hasta el refugio de la familia Yamanaka. Pero pronto se encontraría con su primer obstáculo: una gran barrera arquitectónica que no podría salvar así como así. Los únicos tres pasillos que podía tomar, estaban tapiados y sellados con técnicas ninjas a ambos lados, por lo que sería imposible deshacerse del muro. Su única opción era salir al exterior.
Sabía que era el momento idóneo, pues la vigilancia de los ayudantes de Danzo sería ínfima, el número de efectivos se veía reducido y la niebla cubría el centro neurálgico de la villa. Sin embargo, a su vez, ésta última era un obstáculo, pues no sabía que era, ni quien o que lo había provocado, pero podía ser una trampa. Tal vez de Akatsuki, o de los ninjas de la lluvia. No obstante, no tenía otra opción y no quería esperar de brazos cruzados. Hacía tiempo que debía haber pasado a la acción.
Sobre su cabeza había una pequeña compuerta que daba a parar a la calle del hospital. Durante unos segundos estuvo forcejeando con ella, intentando abrirla, hasta que se dio cuenta que sería imposible retirarla sin usar la fuerza. Necesitaba romperla. Finalmente decidió golpearla con su puño y la tapa salió disparada hacia el exterior, incrustándose en alguna de las ventanas de los alrededores, pues pudo escuchar cómo se rompían los vidrios. Si lo que buscaba era discreción, no lo había conseguido. Ágilmente se ocultó en la oscuridad del pasadizo y esperó a que los enemigos entrasen a buscarla. Pero los minutos transcurrieron y nada ni nadie se asomó por aquel orificio. Tras la espera, decidió que era el momento de salir al exterior.
Saltó y se posicionó a un metro del agujero para inspeccionar. Miro de un lado a otro, examinó su alrededor y notó algo asombrosamente extraño. La capa de niebla se había retirado del perímetro de la entrada y la rodeaba a ella en un radio de un metro a la redonda, aproximadamente. Pero no era lo único. Un silencio sepulcral bañaba el lugar al anochecer, donde ni un solo grillo entonaba su cantar. Además, en el punto donde ella se encontraba, podía ver con claridad, luz que se reflejaba sobre la misma densa nube. Caminó tres pasos adelante y como sospechaba, la niebla avanzó con ella, pero siempre sin llegar a tocarle. Pensó con detenimiento, respiró hondo y probó suerte corriendo hacia la niebla, intentando tocarla, pero era inútil. Contempló una vez más 360º y miró al cielo, estaba totalmente rodeada. Buscaba una explicación a eso y a la claridad del lugar, cuando repentinamente pudo apreciar una gran masa oscura acercándose hacia ella. Pronto notó un frío helado rozando su piel, acompañado del ulular de una respiración. No estaba segura de que era, ni de donde procedía, pero como poco, había empezado a causarle respeto. Un gran estruendo hizo retumbar la calle, el suelo tembló, y seguido, se escuchó el resquebrajar de ventanas y árboles. Tsunade había perdido su posición tras correr a través de la niebla, dejando atrás el orificio de entra al pasadizo, y ahora estaba sola en mitad de aquel lugar. Inició su retroceso, poco a poco, paso a paso, sin dejar de mirar esa sombra oscura que avanzaba hacia ella. Su respiración se estaba entrecortando y necesitaba encontrar cuanto antes un punto de apoyo o estaría perdida.
Sin embargo, ya era demasiado tarde. Un impetuoso alarido retumbó en la noche, acompañado de un desgarrador rugido. Una gran bestia negra sacudió sus alas, provocando una fuerte ventisca que retiró la niebla, dejando ver su majestuoso cuerpo. Aún en el aire, dejó de agitar sus robustas alas, cayendo al suelo. El temblor se sucedió sobre los edificios colindantes, provocando la caída de algunas de sus fachadas. El Hokage cubrió su cuerpo con un escudo de chakra y se agazapó. La bestia acercó su afilado hocico hasta el cuerpo de Tsunade y entreabriéndolo, dejo ver sus afilados colmillos. Del interior de su garganta salieron cientos de lamentos humanos, llantos y gritos de almas en pena, sofocadas de dolor y pésame. Con su fina y desafiante mirada dorada, la bestia negra suspiró ante el Hokage. Ésta levantó la mirada entre sus brazos y quedó perpleja: ¡Oh! ¡El Dragón Oscuro!
22 de Noviembre, 2011 04.30h
Aguas del Dragón, Casa Clan Sahori
El tiempo se agotaba. Pero había sido suficiente. Las hermanas Sahori subestimaron el entrenamiento que Sen y Sakura habían llevado a cabo durante sus cuatro años de exilio. Ahora que había podido probarle, sabían que estaba a la altura de las circunstancias, aunque debía enfrentarse cara a cara con el enemigo, y eso cambiaría la situación. Por lo pronto, había sacado el máximo partido a las cuatro horas de entrenamiento. El Hirovugan (la técnica legendaria del clan Ikari) había sido de gran ayuda para las hermanas, pues Sen podía aprender cualquier movimiento sólo con verlo una vez. Entrenaron toda la noche, combatiendo con las cinco ramas ninja: ninjutsu, Taijustu, genjutsu, kekkei genkai y las armas. Cada una de las hermanas se encargó de exprimirle al máximo y los resultados eran favorables. Sen tenía un conocimiento más que suficiente de las cinco categorías. Ahora era el momento de recuperarse. Estaba agotado de combatir contra los dragones y lleno de heridas y magulladuras.
Sen, hora de descansar. Vamos a casa dijo Mei, la mayor de las hermanas.
De acuerdo. Creo que necesito beber algo le contestó abatido.
No te preocupes. El entrenamiento ha sido un éxito. Vamos a sacar a Konoha de esta, ya lo veras dijo Dei, la más joven de todas.
No creo que en estas condiciones
¡Para! ¿Crees que vamos a dejarte así? atajó Kei, deteniéndose delante de él.
Herido
no voy a poder hacer mucho. Además, estoy cansado.
Sen, no estás herido. Esas heridas son superficiales, estás bien, ya lo verás. Sólo necesitas venir con nosotras a casa, haznos caso añadió Hei, mientras ella y Fei le agarraban de las manos y tiraban de él hacia el interior de edificio.
El joven Dragón había perdido todas esperanzas. A diferencia de ellas, creía que había sido un fracaso, que no había conseguido hacer nada, más que llegar lleno de heridas y cansado, y que ya todo estaba perdido. Estaba convencido de que esperaban de él algo que nunca podría dar. Habían depositado demasiadas confianzas en el dragón, en la leyenda, pero él se sentía normal, un chico común con una tarea ilógica de cumplir. Tenía miedo de que pudiese morir gente por su culpa, tenía miedo de no estar a la altura, tenía miedo de escuchar constantemente las mismas palabras de ánimo y apoyo, el mismo discurso triunfalista que ni de lejos se acercaba a lo que él veía en el espejo cuando se miraba. Ese del que hablaban, no era él. ¿Pero qué podía hacer? ¿Huir, abandonarles? Jamás. Podría tener miedo, podría no estar seguro, pero si algo tenía claro es que acompañaría a Sakura hasta Konoha y lucharía con ella por recuperar la tierra que la vio nacer, aunque en ello le fuese la vida, pues Sakura le había regalado a él cuatro años de la suya.
Se sentó en una silla, pensativo y cabizbajo, planeando que podía hacer. Las hermanas corrían de un lado a otro, trayendo y llevando cosas. Sobre la mesa del comedor iban dejando diferentes cuencos y botes de cristal, además de toallas y trapos que depositaban en los respaldos de las sillas. Sen tenía la mirada perdida en sus movimientos, no las veía, sólo daba vueltas a su cabeza, cuando Dei le asaltó:
Hora de curarse . Le dijo, mientras arrastraba de él hacia la mesa.
¿Qué hacéis? ¿Qué es todo esto? pregunto el Ikari temeroso.
¿No pensarás ir así a Konoha, no? replicó la mayor de las hermanas, mientras le arrancaba los jirones de ropa que le quedaban.
¡Ey! ¡Por favor! voceó Sen, apartándose de ellas.
Sen, quítate la ropa. Hay que curarte . Éste miro a Mei con los ojos abiertos de par en par, momento que las cuatro hermanas aprovecharon para noquearle y dejarle atado en la mesa.
¿Qué estáis haciendo?
¿Puedes confiar un poquito en nosotras? ¡No vamos a violarte, tranquilo! Dijo Hei, provocando la risa de las demás hermanas.
Es sólo un ritual, pero si no te estás quieto, no tenemos otra opción que atarte explicó Mei, mientras preparaba los ungüentos.
Hikaru se limitó a asentir, pues ya estaba más que atado a los cimientos de la casa. Si quería irse, iba a tener que romper más de una cosa, y total, podía y quería confiar en ellas; las cinco hermanas se posicionaron alrededor de la mesa. Cada una era portadora de un recipiente en el que guardaban la medicina curativa. Se dispusieron a entonar unas palabras cíclicamente, que poco a poco iban limpiando las heridas que Sen tenía por su cuerpo. Cuando ya no quedaba rastro de sangre, extendieron sobre él los ungüentos que provocaron una incipiente masa de humo alrededor de su torso. Las cinco mujeres se convirtieron en su forma de dragón y se dispersaron por el aire, dando vueltas alrededor de Sen, absorbiendo a su paso el humo que éste expulsaba de sus heridas. Cuando ya no quedaba ni rastro, el dragón de tierra se transformó en una gran vasija de barro bajo el cuerpo de Sen. El dragón de agua se vertió sobre éste, mientras el de fuego la caldeó. El dragón de hierba se convirtió en algas que enjuagaron su cuerpo y finalmente, el de viento lo secó. Cuando terminaron con el ritual, reposaron el cuerpo del Dragón Imperial sobre un diván y le vistieron con un Kimono que las damas Futaba portaron desde el Valle.
Es hora de descansar. Preparemos el desayuno y esperemos hasta las 530h. Les despertamos, comemos, y partimos hacia Konoha a las 600h . Ordenó la mayor, mientras se alejaba hacia el interior de la cocina.
22 de Noviembre, 2011 3.50h
Hospital Central de Konoha
Tsunade estaba atónita. Nunca antes había visto de cerca el Dragón Imperial Negro. Cuando conoció a Yui Ikari, había tenido ocasión de ver, desde el Cofre de Leyendas, las siluetas de los dragones oscuros, pero nunca antes había podido verlos, ni palparlos de cerca. Ahora entendía lo que su amiga le había explicado. El pavor que se siente ante tal bestia negra, oscura y despiadada, deseosa de arrancarte la esperanza de seguir viviendo. Un frío aterrador estaba rozando su fina piel, pero empezaba a notar que su cuerpo se escarchaba. Tenía la sensación de perder la noción de espacio y tiempo. El gran ojo dorado del Dragón la había hipnotizado y su cabeza ahora estaba colmada de lamentos y sollozos de almas perdidas. La bestia abrió su boca, expulsando más niebla al exterior. El Hokage no perdía detalle. La niebla avanzaba por la lengua, arrastrándose hasta el suelo de Konoha, y poco a poco se iba condensando en el espacio, arrimándose a la otra nube espesa. Miró el interior del gran hocico y pudo ver un haz de luz que se reflejaba en los grandes y afilados colmillos de monstruo alado. Una silueta de mujer se iba conformando poca a poco sobre la glándula del Dragón, hasta que finalmente se dejó ver. Una mujer alta y esbelta, de fino cabello largo y casi dorado por la brillante luz, de ojos verdes intensos, y piel de marfil, levitaba sobre las fauces. Rodeada de niebla, avanzaba hacia el exterior, aproximándose ha Tsunade. Entonces pudo verle claramente la cara.
¿Eres tú la Dama de los Dragones Oscuros? preguntó el Hokage, aún perpleja.
Tsunade-sama, no te preocupes. He venido para ayudar le respondió amablemente la silueta.
Pero, ¿ésta niebla?
Es el alma del Dragón Imperial Negro, está limpiando la villa.
¿Limpiando? replicó alterada Tsunade . Querrás decir destruyendo
Para hacer el bien, a veces hay que dar el primer paso en el mal.
No me lo puedo creer, entonces ¿los rumores eran ciertos?
Yo ya no soy de este mundo, si he venido hasta aquí es para ayudaros a salir de ese engaño. Pero yo no puedo haceros ver la verdad, sólo él puede.
Nunca querrá saber esta verdad añadió el Hokage con total indignación.
Es necesario hacerlo así. Sólo él puede encerrar al Dragón y entonces, sabrá que puede controlar el libro. Él sólo lo descubrirá.
Te has pasado al bando del enemigo, estás ayudando a la Lluvia y estás aniquilando Konoha
es terrible
¿cómo has podido hacernos esto?
No. Ese es tu error. Siempre desconfiasteis de mí, pero vuestro enemigo está más cerca de lo que crees. Sen te guiará hasta la verdad, pero necesita a un Hokage como tú, para poder sobrevivir. Ayúdale a ayudaros.
Yo nunca desconfié de ti atajó Tsunade. Tú muerte nos conmocionó a todos, pero nunca entendimos el porqué.
La silueta comenzó a diluirse, y cada vez se hacía más espectral. Apenas quedaba de ella un tenue dibujo, y la oscuridad empezaba a bañar una vez más la noche.
No te vayas todavía, tengo muchas preguntas que hacerte
voceó Tsunade
Busca al Cuarto
Y finalmente la silueta desapareció. El Dragón emprendió el vuelo, y en la sacudida de sus alas, golpeó al Hokage contra el suelo, quien cubrió su cabeza con sus brazos. Cuando finalmente se había retirado, la niebla se agolpó contra su cuerpo y la rodeó completamente. Empezó a notar que cientos de manos la apretaban e intentaban arrastrar de ella. Era momento de refugiarse en algún lugar seguro, pero no veía a un paso. Necesitaba poder situarse primero para poder recorrer la villa a ciegas. Se arrastró hasta tocar una pared y pudo ver que era el Hospital de Konoha. Observó que estaba orientada hacia el Norte y entonces, echó a correr hacia la casa del clan Nara. Allí mismo encontraría el Refugio de la familia Yamanaka y podría hablar con Inoshi.
Mientras corría, daba vueltas a las palabras de la Dama de los Dragones Oscuros. Las frases que le había dicho no tenían ningún sentido, y menos si se trataba de esa mujer. ¿Cómo podía ser que estuviese departe de los enemigos? ¿Qué ocurría? ¿Y por qué había nombrado al cuarto? ¿Buscar al cuarto? ¿Cómo?
Tsunade corría por el camino principal de Konoha, cuando un hombre se paró ante ella y la hizo detenerse.
¡Alto ahí! ¿El Hokage, no? Soy Kaede Masato dijo, al tiempo que le extendía la mano.
22 de Noviembre, 2011 5.30h
Refugio de Danzo, Montañas del Shodai
Ríos de sangre bañaban el suelo de la entrada. Montones de cadáveres se agolpaban a la vera del Río Shodai y tras ellos, los dos Akatsuki: Pain y Konan.
Nos ha llevado más tiempo del que requería . Comentó Konan, al tiempo que empujaba con el pie, un cuerpo al río
de momento flotan.
Tíralos todos, que se infecte Konoha.
Aquí causarán la misma epidemia replicó Konan.
¡He dicho que los tires todos! voceó Pain.
Por un momento, el silencio se coló entre ambos, sólo roto por el ruido del agua. Casi era la hora de verle la cara al Sol y aún no había encontrado su objetivo.
No tenemos al Kyubi. Mi hermana no aguantará más tiempo
siseó Pain
Si Kaede no cumple su palabra, te juro que lo mataré.
Algo va mal, Konan.
Voy a recuperar ese cadáver, no te preocupes. Vuelve a la lluvia, allí me reuniré contigo . Dijo Konan dolida, mientras se desvanecía en el aire dejando una estela de papeles.
Pain miró a su alrededor, observó los cadáveres, y con una fuerte racha de agua, los arrastró río abajo. Dio media vuelta y desapareció; tras él, el escuadrón 2 de los ANBU, aún recluido en el interior de la cueva, salió al exterior. Sus caras fueron de absoluto asombro. Nunca pudieron imaginar que sólo dos Akatsuki pudiese acabar con su ejército de ANBU. No dieron más rodeos, y rápidos, cruzaron los ríos Shodai y Nidaime, hacia las montañas de éste. Allí les esperaba el grupo de Grullas y Kabuto, para infiltrase en su nuevo refugio. Sin embargo, alguien les había seguido.
¡Alto ahí! dijo Kabuto al verles llegar . ¿Por qué traéis un espía?
¡Mierda, nos han seguido! dijo uno de los miembros, al tiempo que se dispersaban y se colocaban en posición de defensa.
No traen un espía, Kabuto, no estoy con ellos dijo Konan mostrándose, y Kabuto se sonrió.
¿Cómo tú por aquí? preguntó el médico.
Ya sabes, visitando viejos amigos, ¿no? Hacía tiempo que no nos veíamos respondió sarcástica.
Sí
Kabuto se colocó sus gafas y aprovechó para huir del lugar, despistando a los dos equipos ANBU. Sin embargo, no se pudo deshacer de Konan.
¡Oye! No corras tanto. Que Danzo se haya rodeado de la escoria de la élite ANBU no quiere decir que yo también lo sea. Con un truco tan fácil no me perderás de vista, guapo. le susurró al oído, mientras sostenía su barbilla. Kabuto tragó saliva y se retiró un poco.
¿Qué quieres de mí?
¿Qué se puede querer de una rata rastrera como tú? le preguntó arrimándose más.
No lo s-é
dijo medio ahogado.
¿Tienes miedo? No quiero hacerte daño, sólo quiero hablar. Tú sabes cosas que yo quiero saber. Es fácil.
Yo no sé nada, Konan
dijo agachando su cabeza y sonriendo.
¿Crees que soy tan estúpida como el viejo de las serpientes? Deja de maquinar como matare, que me das asco sólo de ver la cara de cínico que se te pone ¡Habla! le increpó con un Kunai en la garganta ¿Dónde está el Uchiha?
¿Cuál? le preguntó entre risas.
¿De qué te ríes? ¿Te hace gracia la palabra Uchiha?
No. Me hace gracia tu desesperación. Eres patética. y volvió a reír a carcajadas Te arrastras por un hombre que no quiere nada de ti. Él sólo tiene ojos para ella y nunca verá más allá de ella.
¡Cállate! voceó apretando más el filo del Kunai.
¿Y lo sabes? ¿Y lo aguantas?
¡He dicho que te calles, imbécil! ¡Es su hermana! gritó Konan, al tiempo que lanzaba a Kabuto al suelo. Este se reincorporó, entre risas, limpiándose la sangre del cuello y curándose la herida. Intentó huir una vez más, pero Konan le detuvo por segunda vez . ¡Dímelo!
Sabes que ellos no tienen parentesco. Sabes que a ella la desean más que a ti. Todos. No sólo él, también vuestro aliado y el viejo. Ella ha causado mucho más revuelo en los hombres, de lo que tú podrás causar nunca. Admítelo, sólo eres su puta y volvió a reírse a carcajadas.
Konan le propinó un puñetazo, golpeándole contra los árboles del bosque. Quedó suspendido en un acantilado de las montañas, y pisándole la mano derecha, le preguntó una vez más:
¿Dónde está el Uchiha?
Déjalo estar, has perdido.
Y en un instante, estuvo a punto de lanzar a Kabuto al vacío, cuando llegaron Hidan y Kazuzu.
¿Qué ocurre? preguntó Hidan, acercándose hasta Konan.
Nada, largaos replicó Konan.
Quiere tirarme al vacío dijo Kabuto con el poco aliento que le quedaba.
Konan, corta el rollo. No puedes tirarle al vacío. Le necesitamos. dijo Hidan, acercándose a Kabuto.
Hidan, lárgate o te tiro a ti también.
Déjala, ella sabe lo que hace añadió Kazuzu.
Allá tú. Buscamos a Pain, creía que estaba contigo. Es imposible adentrase en Konoha, esa niebla no es normal. dijo Hidan.
Atajo de imbéciles, claro que no es normal. Largaos de aquí. Id con Pain, está en la Lluvia. Yo tengo que hacer unas cosas antes.
¿Quieres que cojamos a Sasuke? preguntó Kazuzu.
Y en ese mismo instante, tres cuerpos cayeron del cielo a los pies de los presentes. Eran los cuerpos de tres Akatsuki. Hidan y los demás se giraron para mirar de donde caían los cuerpos, y en lo alto de una bancada estaban ellos.
Nadie va a coger a Sasuke negó uno de los hombre que habían llegado.
Konan desapareció del lugar con Kabuto, sobrevolando las colinas con sus alas de papel. Mientras, Kazuzu y Hidan se quedaron atrás, al recibimiento de los recién llegados.
¿Y bien? preguntó Hidan.
Ajustemos cuentas
22 de Noviembre, 2011 5.30h
Casa del Clan Sahori
Sakura había despertado con los ruidos de la cocina. Hacía horas que dormía, sin embargo, le dolía la cabeza como si no hubiese dormido nada. Había pasado la noche llorando en sueños y eso no le había dejado descansar. Se levantó de la cama estirando todas sus extremidades para comenzar el día con buen pie. Sobre una silla de la habitación había una especie de Kimono, que la noche antes, Akemi, había cosido para ella con una de las sábanas de las Sahori. No era la ropa más elegante que se había puesto nunca, pero no tenía nada más que ponerse. Por lo menos era ligero y cómodo. Se vistió y se dirigió al lavabo. Tenía una cara horrible, se notaba que lo había pasado mal. El estomago empezaba a hacerle estragos, pero debía bajar abajo le gustase o no. De repente un puñado de ideas le recorrió la cabeza: Sen, Sasuke, Sasuke, Sen
, las ganas de vomitar le asaltaron y no tuvo más remedio que volcarse sobre la pica del baño. Menudo día le esperaba.
Se miró al espejo una vez más, enjuagó sus secas lágrimas, recogió su pelo y se armó de valor para bajar al comedor.
En la habitación contigua al lavabo dormían Naruto y Sasuke. Aún estaban en trance desde la madrugada. No había pegado ojo en varios días y necesitaban descansar. Los ronquidos del zorro llegaban hasta el pasillo. Sakura no pudo evitar echar una risita y sonreír con la situación. Por momentos le trajo buenos recuerdos. Descendió las escaleras, cuando una puerta tras ella se abrió.
¡Buenos días, Sakura! dijo Akemi corriendo hacia ella . Te has puesto mi traje y se abrazó a Sakura fuertemente.
Hola Akemi
sí, te ha quedado muy bonito. Gracias le respondió la joven, apartándose y siguiendo su camino.
Vayamos a despertar a Sen.
De repente Sakura se sintió indispuesta, su estómago le dio un vuelco y salió corriendo hacia el baño una vez más. Akemi sorprendida, siguió con la mirada la carrera de Sakura y cuando entró en el lavabo, decidió bajar sola a la cocina.
Allí restaba las hermanas Sahori, preparando un suculento y proteínico desayuno. Hoy tenían más invitados de lo normal en casa, así que estaban preparando sus mejores platos. Debían cocinar para diez, y debía ser el desayuno más contundente que jamás habrían hecho. Se disponían a salvar Konoha, así que deberían llevar el estomago bien lleno. Sin embargo, estaban preparando comidas de lo más extrañas. Por un lado estaban los alimentos normales que se suele desayunar, pero después, al fondo de la cocina, Akemi pudo ver como dos de las hermanas preparaban una especia de fuegos y humos, con alguna técnica extraña. Decidió entrar en la cocina.
¡Buenos días! ¿Ya habéis despertado a Sen?
Buenos días Akemi. No, aún no hemos despertado a nadie. Estamos dando los últimos retoques al desayuno repuso Hei Sahori.
Pero puedes ir a despertar a Sasuke y Naruto para que se vayan duchando, si lo desean. Tienen toallas limpias al pie de sus camas añadió Mei.
¡Ah! Bueno, yo es que quería despertar a
Déjale descansar un poco más. Le necesitamos dijo Dei, no muy contenta con la niña. Cuando Akemi finalmente se fue de la cocina, añadió: no me gusta que sea tan pesada con Sen. Debe saber que no puede estar aquí más tiempo, ni relacionarse con ellos.
No seas así. Ella ayudó a que las Futaba le salvasen la vida replicó Kei.
Sí, pero tiene razón. Se está encaprichando mucho de algo que no puede tener. No es de este mundo y debería saberlo añadió Hei.
Bueno, eso no importa ahora. Nuestro objetivo es salvar Konoha. Después ya nos ocuparemos de la Futaba zanjó la mayor Mei, mientras servía en los platos el desayuno de cada uno de los invitados . Esto ya está listo. Voy a ver cómo está Sakura.
No será necesario. Buenos días dijo la joven Haruno.
¡Ah! Ya te has levantado. Mejor se acercó a ella Mei y mirándola fijamente dijo: ¿Qué ocurre? Tienes mala cara.
Nada, nada, no he descansado mucho
contestó agachando su cabeza.
Sakura, ¿por qué no vas a despertar a Sen? Sus ojos se abrieron de par en par, y algo le golpeó el estómago, como si quisiese cortarle la respiración. Mei la miraba perpleja y poco a poco, creyó poder asimilarlo todo ¿No quieres ver a Sen? Él no te va a reprochar nada Sakura
No lo entiendes
No. No sé qué pasa por tu cabeza, pero creo que es algo muy simple dada la situación. Sakura, míralo así: Hoy vamos a la guerra. No hay nada que tenga más prioridad que eso dijo Mei Sahori muy astuta.
La cara de Sakura cambió completamente y comprendió rápidamente que estaba haciendo el tonto. No era momento de pensar en esas cosas, Konoha les necesitaba ahora y su vida no tenía preferencia sobre eso. Para algo decidió ser ninja.
Tienes razón. Voy a buscar a Sen. dijo convencida, retirándose hacia el comedor, donde éste yacía sobre el diván.
Se acercó a su cara, y tocándole suavemente el hombro, le agitó. Una, dos, tres
era inútil. Cogió su antebrazo y lo sacudió. Un, dos, tres veces
nada. No se despertaba. Sakura no quería acercarse más, pero tampoco quería despertarle de un grito. Dudo mirando su mano y finalmente le agarró. Dándole golpecitos al tiempo que decía su nombre, lo intentaba, pero no había manera. Finalmente, se acercó a su cabeza, y acto reflejo le tocó el pelo. No pudo evitar acariciarle, cuando de repente, Sen abrió los ojos. La cara de Sakura se convirtió en un chiste. Se ruborizó completamente y se cayó de culo al suelo:
Eh! Esto
Sen, Sen
es hora
ho-ra de
de levantarse, vamos, ¡arriba! tartamudeó roja, mientras se incorporaba y se alejaba del diván.
¡Buenos días Sakura! le respondió él, sentándose . ¿Qué tal has dormido? Sakura no sabía si mirarle o salir corriendo. Encima hablándole con esa voz, tal alegre, tal dulce
Bien, bien
vamos a la cocina replicó Sakura aún conmovida por la situación.
Sen no se había enterado de nada. Aún estaba medio dormido, así que se limitó a levantarse y arrastrarse como pudo hasta la cocina. Allí les esperaban las cinco hermanas y Akemi, quien se había reunido otra vez con ellas después de avisar a Naruto y Sasuke. Al tiempo que ellos cruzaron la puerta, éstos entraron en la cocina y se dieron los buenos días mutuamente. Las hermanas posicionaron más o menos a los invitados según la comida que habían servido, pues había preparado platos especiales para los dragones y para los humanos; Naruto no podía dejar de curiosear todos los cuencos que había sobre la mesa, y había uno que le llamaba especialmente la atención.
¿Qué es esta masa roja? Aún está bullendo, lo habéis calentado mucho preguntó el Zorro.
No. Esto se sirve así. Es lava respondió Mei.
¡¿Qué?! preguntaron al unísono Naruto, Sakura y Sen.
Sí, lava, es para que la coma Sen.
¡¿Quién?!¡¿Yo?! Estáis de broma
dijo Sen negando con la cabeza.
No, no es broma. Es tu comida. Debes comer esto, lo necesita el Dragón. Lo han traído las Futaba hace escasos minutos.
¿Cómo narices se puede traer lava y como se puede guardar en un recipiente? Ya no voy a preguntar cómo se va a comer eso, ¿queréis matarle? preguntó Naruto.
Son recipientes especiales. En el Valle de las Futaba y en el Bosque Milenario hay lugares donde esta comida especial se cultiva. Sen, no estamos de broma, llevas más de 12 años sin probar estos alimentos y tu Dragón los necesita. Si no los comes, nunca podrás luchar, ni estar a un nivel óptimo. No tienes que hacer nada especial, tu cuerpo se adapta a esta comida, eres un Dragón, simplemente, mutas interiormente.
No negó Sen.
Dame la mano dijo Dei.
No quiero
replicó Sen una vez más. Pero entre las cinco hermanas le agarraron la mano y se la metieron en el recipiente de lava.
¿Lo ves? ¿Te ha pasado algo?
Todos en la mesa estaban de piedra, con los ojos abiertos como platos. Por momentos creían que iba a matarle. Aún atónitos, observaron como Mei Sahori le inclinaba el cuenco de lava a Sen, obligándole a tragar, y como, increíblemente, éste se bebía la lava como si nada. Sen captó rápido que podía comerlo, que era verdad. Y con las mismas, devoró el resto de alimentos que le había preparado: piedras de hielo y minerales, barros y fangos, y otro tipo de cenizas y llamas incandescentes.
Vamos, los demás: ¡Desayunad! A las 6 en punto partimos a Konoha.
Tras el desayuno, aún les sobraban diez minutos. Sasuke aprovechó para tomar una ducha. Sakura y Naruto habían salido al exterior de la casa para hacer estiramientos y Sen restaba en el interior, hablando con las Sahori de las posibles estrategias, técnicas necesarias y preparando el armamento.
Es necesario que lleves el Cofre contigo. Pero es un estorbo que lo lleves en la mano. Tienes la capacidad de guardar cosas en el interior de tu cuerpo, siempre que estas cosas te pertenezcan o están hechas de partes de vuestro cuerpo. Este Cofre no es parte de ti, pero si fue creado por las Futaba en la dimensión de los dragones. Es algo similar a la espada que guardas en tu interior. Debes hacer lo mismo le explicaba Mei.
Entiendo. Pero no sé exactamente qué debo hacer con el Cofre. Aquella silueta dijo que debía dirigirme a Konoha con el Cofre, que allí entendería los motivos replicó Sen preocupado.
No sé qué vamos a encontrarnos en Konoha, pero lo que es seguro es que esa niebla no es natural. Son los Dragones Oscuros y de un modo u otro, hay que encerrarles. Su contenedor es ese cofre, así que ya tenemos un objetivo claro.
Sí, pero ¿Si la dama está con ellos? insistió Sen.
Ya lo veremos
dijo pensativa la mayor de las Sahori Es la hora.
Los diez individuos se posicionaron a la entrada de la casa, se miraron entre ellos, asintieron con sus cabezas y partieron hacia el lago Ziva. Destino: Konoha.
22 de Noviembre, 2011 4.45h
Refugio Yamanaka, Camino principal de Konoha
El Hokage se había detenido ante aquel hombre. Le había visto antes, e incluso, tenía la sensación de conocerle, pero ahora no le traía, no recordaba quien era, que relación tenía con él. Lo que tenía seguro es que no era nada bueno. Kaede Masato se desdobló y rodeó a Tsunade por todos los flancos, pero ella ya había sido precavida y había ido ocultando copias de camino hacia el Refugio de los Yamanaka. La mujer con la que hablaba aquel hombre, no era la verdadera Tsunade.
Ella había llegado ya a la puerta del Refugio, pero algo le impedía abrirla. Habían sellado las puertas desde el interior, tal vez por la guerra. Hacía cuatro años que no pasaba por Konoha, así que no sabía desde cuando podía estar aquella entrada tapiada. Rodeó el edificio, e intento buscar una nueva entrada, pero todas estaba selladas. Le parecía muy extraño: si todas las entradas estaban selladas desde dentro, quería decir que o bien estaban dentro, o bien se había desplazado desde la casa de los Hyuuga hasta su casa, y lo había sellado todo. No era momento de sacar conclusiones, debía llegar cuanto antes a recinto del clan Hyuuga, antes de que la copia que restaba con Kaede Masato se destruyese. Cuando esta lo hiciese, Tsunade lo sabría, porque recibiría toda la información que dicha copia hubiese recabado.
Mientras, el falso Hokage se debatía entre la vida y la muerte con aquel hombre. Le había rodeado y no tenía intenciones de dejarla escapar:
¿Nos conocemos de algo? pregunto el Hokage
Así es. ¿Ya no me recuerda? Soy Masato, el dueño de Hikaru de repente Tsunade lo recordó todo. Claro, era el hombre que usó a Sasuke para atacar a Sen e intentar llevárselo de vuelta a Nagoya. El único hombre del que jamás sospecharon . Venía en busca de Sasuke.
¿Otra vez? preguntó Tsunade, cortando su frase.
Sí, pero, no está por aquí y bueno, he pensado que ya que estoy aquí, es mejor llevarme a mi hijo.
¿Su hijo? curioseó la copia, intentando ganar tiempo.
Sí. Vive en esta Villa, con vosotros, ¿no es así?
Supongo
aunque
Verá, Hokage, lo haremos fácil: Yo no quiero nada con los Akatsuki, sólo les utilizaba para recuperar lo que es mío. Si usted me da a mi hijo, yo me marcharé sin hacer ruido. Y además, se librará de que los Akatsuki vengan más por aquí.
¿Por qué? ¿Qué me asegura que no vayan a venir? Tsunade se hacía la loca, intentando ganar el máximo tiempo posible.
Si el zorro viene conmigo, Akatsuki me seguirá a mí el rostro del Hokage palideció por momentos y repuso:
No te llevarás a Naruto, jamás. Olvídate de mis jóvenes ninjas. Si quieres poner una sola mano encima de Sen, Sasuke, Naruto o cualquieras nombrar, antes deberás matarme.
Bruscamente, Kaede Masato se abalanzó sobre la copia, desplegando un gran bastón extensible. Golpeó el cuerpo del Hokage y inesperadamente, éste se desvaneció. Masato chistó con sus dientes, le había engañado y ahora debería buscarla antes de que fuese demasiado tarde.
Al mismo tiempo que la copia de Tsunade se deshacía, ella recibió la información a las puertas del Clan Hyuuga. De repente su mente dio un vuelco. Había conseguido nueva información sin precedentes. Necesitaba reunirse con el viejo Hyuuga y comentar todo lo ocurrido. Debía poner en común la información y reducir las hipótesis. Pero huir de Kaede Masato no le iba a ser tan fácil.
Ahora no te puedes marchar. Si te cruzas con Pain antes que yo, tendré el doble de problemas. Tengo que matarte, si o si dijo tras su espalda la voz sibilina del empresario.
22 de Noviembre, 2011 06.00h
Montañas del Nidaime
El sol se dibujaba en el horizonte y colaba sus finos rayos entre las montañas del Nidaime. En un recoveco del acantilado, se encontraban los cuatro hombres, quienes se miraban a la cara. Los cuerpos de sus compañeros yacían inertes en el suelo y separaban a ambos bandos. Hidan dio el primer paso:
¿Qué ha pasado? ¿Por qué están muertos?
fácil
prolongó su respuesta el Uchiha.
¿Quién los ha matado? Dinos insistió.
Atacaron a su hermano respondió Kisame lacónico.
Hidan y Kazuzu estaban algo perdidos. Se miraban entre ellos y no entendían nada. La actitud de ambos era muy extraña. Era cierto que Itachi no era el hombre más simpático del mundo, pero estaba más parado de lo normal.
¿Nos hemos perdido algo? volvió a preguntar Hidan, a la espera de conseguir una explicación más extensa.
Sí. Hace tiempo que perdiste las últimas neuronas que te quedaban contestó Hoshigaki entre risas.
Bien. Que chistoso. ¿Vais a explicarnos que ha pasado?
Déjalo estar, Hidan. Es evidente replicó Kazuzu . Imagino que nosotros somos los siguientes, ¿no?
¡Bingo! voceó Kisame al tiempo que saltaba desde la bancada superior, sobre el cuerpo de Hidan.
Kazuzu retrocedió y se ocultó en una obertura del acantilado, mientras Itachi preparaba un genjutsu para Hidan. Kisame golpeó el suelo que pisaba éste y lo partió con su Samehada. Hidan se defendió con su arma, golpeándole una vez tras otra, olvidando la presencia del Uchiha. Cuando creía tener la situación por el mango, se vio envuelto en la ilusión de Itachi. Por momentos, Kisame se multiplicó exponencialmente, y pudo ver como este le golpeaba una y otra vez con su espada, desgarrándole la piel, arrancándosela a jirones. El cuerpo de Hidan yacía tendido en el suelo, sacudiéndose impulsivamente, momento que el tiburón de Akatsuki aprovechó para atravesarle. Itachi se aproximó hasta el lugar y con el Amaterasu, prendió fuego a su cuerpo, pues si no se deshacían de sus cenizas, probablemente volvería a resurgir; sólo les quedaba uno. Debían unir sus fuerzas para evitar ser pillados desprevenidos, pues Kazuzu les estaba observando.
Chicos. Dialoguemos expresó éste desde la gruta. Kisame hizo un gesto de asentimiento a Itachi y le contestó:
Estas con nosotros o estás con Pain. Decide.
Ya sabes la respuesta. No tengo más elección replicó Kazuzu.
Pues sal de ahí le increpó Hoshigaki, sacudiendo la Samehada al aire.
¿A quién estáis buscando y porqué? preguntó mientras se aproximaba hacia ellos.
Queremos que Sasuke esté vivo. Sólo es eso contestó el tiburón sin quitar ojo del Uchiha.
Sabes que hay más. ¿Qué queréis? Los planes de Pain se escapan de sus propias manos. Vosotros siempre habéis ido por libre, pero desde que Pain se unió a Kaede, vuestra participación ha sido nula. Además, en vuestra mano estaba recoger al Kyubi y nunca lo hicisteis. ¿Por qué le desafiasteis de esa manera? Sabéis que Pain mataría hasta su propia mujer por salvar a su hermana
Tiene a Kaede. Que le ayude él atajó Itachi.
Kaede no la quiere, ni la quiso nunca. Eran otros tiempos Itachi, tú no vivías replicó el hombre de la Cascada.
Ese es tu salvo conducto, Kazuzu, así que empieza a explicarte mejor le dijo Kisame, apuntándole con la Samehada a la espera de obtener más información.
Sí, ya veo. ¿De qué sirve que os diga todo esto, si igualmente me vais a intentar matar? les recriminó.
No. No vamos a matarte, tu nos informarás y al mismo tiempo, tú mismo te darás cuenta que te equivocaste de bando. Entonces, no tendremos que matarte corrigió Itachi lacónico.
Ya
¿Qué sabes de Kaede y su relación? insistió una vez más Kisame.
La Historia se remonta más atrás de Masato. Todo empezó con Hirashama y Madara.
No, no te hemos preguntado eso. Queremos saber qué relación tenían Masato, Uzumaki y Namikaze replicó el Uchiha.
Kazuzu levantó su mirada, observando atónito las preguntas que aquellos jóvenes le hacían. El era un viejo conocido de la organización en comparación con ellos, quienes apenas llevaban diez años. Sabían algo importante, tal vez incluso habían estado infiltrados en Akatsuki durante muchos años y ahora, estaban buscando respuestas. ¿Cómo podían saber ellos la verdadera Identidad de la familia de Pain?















Comments
que velocidad!!! no sabía que lo colgarías tan rá
momosss i'm calling....
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Viva el metal!!
Veamos si puedo subirlo pronto y te lo lees ya ;]!
Pensaba que Pain y el resto estaban un poco de relleno y resulta que de alguna forma está todo conectado. Y en menudo fregado te vas a meter con lo de la familia de Pain jajaja, pero si todavía no hay información de eso en el manga!
Y bueno, pues a esperar que Sen y los demás lleguen a Konoha y monten la gorda allí jajaja parece que ya queda poco. Mucho ánimo que está esto muy interesante!!
Si que es verdad que hay personajes que son de relleno, piensa que cuando yo escribí sobre los Akatsuki entonce en la serie ni se sabían sus nombres ni sus caras, ni nada de nada, así que tampoco me molesté en darles una mayor importancia, incluso me inventé sus nombres. Ahora para no complicar más la cosa, simplemente he adaptado sus nombres y técnicas como he podido para que sea más fácil, pero verás que hay cosas que no cuadran mucho por tema de niveles de fuerza respecto a la serie real, porque no contaba con ellos tal cual los presenta Kishimoto, si no que me los inventé por mi cuenta y son en muchos casos, muy secundarios, terciarios diría yo, jajajaja, como Deidara o Sasori (por ejemplo).
Sí, en el siguiente capítulo ya llegan, a ver si me da tiempo a repasarlo esta semana y te lo enseño :]!
Por supuesto es lógico que haya pequeñas incoherencias respecto del manga, teniendo en cuenta que empezaste cuando aún no se sabía nada de estos personajes, de todos modos no veo ningún problema en esto, la verdad es que lo has sabído resolver muy bien.
Y nada más, que espero ansioso el 20 jajaja
Un saludo ^____^
A ver si termino ya la semana que viene los examenes y me lo puedo leer con calma, para poder subirlo con los nombres corregidos y todo ^^!
Sí, la verdad es que ya iba siendo hora de que se desvelasen algunas cosillas. La verdad es que yo misma releyéndolo lo pensé, que había tardado mucho en su día en decir las cosas y que ahora, probablemente todo se iba a precipitar demasiado. Me da mucha pena, xq le tengo mucho aprecio a la historia, pero sé que no estuve al nivel para escribirla. Pero bueno, me queda el consuelo de poder escribir el antes y el después, el diario del 7º Hokage, y si cabe, (para practicar mucho lineart) el comic (evidentemente no tan denso) y así poder corregir las garrafadas monumentales del libro, jajajaja! Pero bueno, para eso, (si es que llega algún día) queda mil, y supongo que si lo comparto es si alguno de vosotros lo desea ver, sin o me lo quedaré para mi sección de trabajos personales, OCULTOS en recónditas carpetas, jajajajaaj!
Enfinssss un abrazooooo
La verdad es que en el cine y en algunas series de televisión ultimamente se está llevando mucho eso de desvelar toda la trama al final (en Perdidos por ejemplo lo está llevando al límite XD) creo que si lo sabes conducir bien puede dar muy buen resultado, y me parece que de momento lo llevas muy bien.
Ah! que envidia, ya quisiera haber podido ir al salón del manga! muchas gracias, sería genial encontrarnos en persona, pero que le vamos a hacer, esta vez no puede ser, bueno a ver al siguiente ^^
El diario del 7º Hokage! eso suena pero que muy bien!!
Un abrazo para ti ^^
Pues es una pena no habernos podido ver en el salón, a ver si algún año se da la ocasión.
En el capítulo 22, lee y juzga tu mismo, jajajajaa, lo de la trama q se desvela al final, jajajaa, veo que me matas después de este, ya te lo digo!
El diario del 7º, tengo algunos retazos escritos por ahí muy muy viejos, están escritos en primera persona y la verdad es que leyendolo, como se nota que eso lo escribí con 16 17 años, VAYA PARIDAS QUE LLEGO A DECIR, madre mía! jajajajaja, Si lo hago, que considero, tal cual va la serie ahora mismo, más que interesante (porque vamos, no me acordaba que el final estaba tan mal redactado T_T, con lo apoteósio que es, ajjajajaja, yo me lo guiso, yo me lo como), ya veré que hago, desde luego tu serás el 2º en enterarte, después de mi primo, jajajajajaaja!Pero vamos que lo sabrás segurísimo y si hago el comic, pues como veo que te interesa, también, aunque solo lo publique por ti :]! Si lo hago, no te faltará :]!
Y naaaaaada, que disfrutes el 22 y yo me voy a sobar q es mu tarde T_T!
PD: Ya tengo pensado que quiero dibujar para colaborar contigo, jajajaja, me vas a matar cuando lo veas, jajajajaa, bueno, si no quieres colorearlo, yo hago otra cosa, ee? jajajajaa!
Vaya detallazo, yo el segundo en enterarme muchas gracias! eso me ha llegado muy hondo jajaja
Oh joder, me tienes acojonado! O_O pero que se te habrá ocurrido para la colaboración? jajaja
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